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🧐Hipotiroidismo De Hashimoto: Tratamiento Integrativo Y Funcional

La Tiroiditis de Hashimoto (TH) o Tiroiditis Autoinmune es la más común de las enfermedades autoinmunes, donde el propio cuerpo destruye las células de la glándula tiroides. 

Es también la causa más común de Hipotiroidismo en países en desarrollo, o donde la deficiencia de yodo no es un problema.

En este blog vamos a cubrir:

¿Qué es la Tiroiditis de Hashimoto?

¿Por qué es importante saber de la Tiroiditis de Hashimoto? 

¿Cuáles son los síntomas de la Tiroiditis de Hashimoto? 

¿Cómo se diagnostica la Tiroiditis de Hashimoto?

Abordaje integrativo y funcional de la Tiroiditis de Hashimoto

Photo by Aiony Haust on Unsplash 

¿Qué es la Tiroiditis de Hashimoto?

Se le conoce también como Tiroiditis Linfocítica Crónica, y se debe a la inflamación crónica de la glándula tiroides debido a la formación de anticuerpos contra nuestra propia glándula tiroides.

Esto ocasiona con el tiempo un problema llamado fibrosis, que es la destrucción de la glándula tiroides.

¿Por qué es importante saber de la Tiroiditis de Hashimoto?

Cada célula de nuestro cuerpo está regulada por el funcionamiento de la tiroides.

La glándula tiroides es de vital importancia para mantener una buena salud, ya que se encarga de ayudar en la regulación de diferentes procesos metabólicos y hormonales.

La tiroides en especial regula el metabolismo, es decir aumenta o reduce las necesidades celulares dependiendo de lo que el cuerpo requiera.

Es importante conocer sobre la TH porque es la causa más común de Hipotiroidismo en países donde la deficiencia de Yodo no es un problema.

Además, es la enfermedad autoinmune más común, y afecta a un gran porcentaje de la población, en especial mujeres de edad media.

La causa específica no es aún muy bien entendida, sin embargo, hay factores genéticos y ambientales que juegan un rol.

La producción de anticuerpos, en especial los antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO) están presentes en la mayoría de personas con TH.

Generalmente la presencia de estos anticuerpos se ve antes del desarrollo de los síntomas clínicos en los pacientes.

Se ha encontrado que personas que sufren de TH también están más predispuestas a tener otras enfermedades autoinmunes, como la celiaquía, anemia perniciosa o insuficiencia adrenal.

¿Cuáles son los síntomas de la Tiroiditis de Hashimoto?

Inicialmente las personas con TH pueden presentar síntomas de Hipertiroidismo, debido a la destrucción de la glándula tiroides y la liberación de hormonas tiroideas en la sangre.

Sin embargo, después de un tiempo, la gran mayoría presenta síntomas asociados a una función baja de la glándula tiroidea, o  hipotiroidismo.

Los síntomas son muy variados, y entre los más comunes tenemos:

  • Constipación o estreñimiento.
  • Piel seca.
  • Sensación de frío.
  • Aumento de peso, o dificultad para perderlo.
  • Dolores de cabeza, o cefalea.
  • Debilidad muscular.
  • Pérdida de cabello, alopecia.
  • Cansancio, fatiga
  • Alteraciones menstruales.
  • Debilidad en las uñas.
  • Pérdida o reducción del tercio exterior de las cejas.
  • Reducción de la libido.
  • Problemas de memoria.
  • Casos avanzados pueden llegar a depresión e incluso a demencia.
Adrian Swancar-Unsplash

¿Cómo se diagnostica la Tiroiditis de Hashimoto?

Además de una historia detallada y el examen físico, el diagnóstico incluye exámenes de laboratorio, los cuales muestran:

TSH elevada (con los valores normales considerados hasta 2.5, de acuerdo a la Asociación Americana de Endocrinología Clínica.

Hormona T4 libre reducida

Hormona T3 libre reducida

Anticuerpos anti-TPO (anti-peroxidasa tiroidea) y anti-Tiroglobulina elevados. Sin embargo, hasta en un 10% de pacientes estos anticuerpos pueden ser normales.

Además, pueden estar elevados el LDL-colesterol y los triglicéridos, así como la prolactina y la creatina quinasa.

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Abordaje Integrativo y Funcional de la Tiroiditis de Hashimoto

  • Hormonas : el rol del estrés crónico y cortisol

Nuestro organismo no funciona de manera aislada, somos como una net donde nuestras hormonas y moléculas en general están en constante comunicación.

Lo más importante es recordar que lo que pasa en cierta parte de nuestro organismo afecta de una u otra manera a otros órganos y sistemas.

La glándula tiroides no funciona sola, solo por poner un ejemplo, la conversión de T4 (forma inactiva de hormona tiroidea T3 (forma activa) ocurre principalmente en el hígado.

Por lo tanto cualquier problema que tengamos a nivel hepático va a interferir en el funcionamiento óptimo de las hormonas tiroideas.

Sabemos que existe un eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, el cual controla nuestra respuesta al estrés. De la misma manera hay un eje hipotálamo-hipófisis-tiroides, que regula cómo trabaja la tiroides.

Sin embargo, ambos ejes no funcionan de manera aislada, y la función de la tiroides se va a ver afectada cuando hay un problema en el eje adrenal, es decir la respuesta al estrés, en especial el estrés crónico.

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Photo by Elisa Ventur-Unsplash

El estrés crónico hace que incremente la producción de cortisol por las glándulas adrenales, y al mismo tiempo afecta el funcionamiento adecuado de la tiroides, suprimiendo la TSH y producción de hormonas tiroideas.

Es por esto que un adecuado manejo del estrés y entender su efecto en problemas de TH es esencial.

Un estudio publicado el año 2019 en el Journal of Molecular Biochemestry mostró que luego de una intervención de 8 semanas usando técnicas para controlar el estrés en pacientes con TH, no solo los niveles de anticuerpos anti-tiroglobulina mejoraron, sino que hubo una mejoría en los niveles de estrés, ansiedad, depresión y mejor calidad de vida en los participantes.

  • Microbiota y TH

Existe una gran cantidad de estudios donde se evidencia una alteración de la microbiota, o disbiosis, en pacientes con TH.

Se ha propuesto incluso la presencia de un eje-intestino-tiroides, el cual explicaría que lo que sucede a nivel intestinal tiene efecto en otros órganos.

Como lo hemos revisado en este blog de la microbiota y su rol en nuestra salud, los millones de microorganismos que conviven en nuestro cuerpo juegan un rol fundamental en una infinidad de procesos metabólicos.

En este caso, la disbiosis vista en muchos problemas autoinmunes, que generalmente se asocia también a una permeabilidad intestinal incrementada, está asociada a la TH.

Estudio de investigacion

Un estudio publicado el año 2021 en el Frontier Immunology, hecho en Brasil, en pacientes con TH demostró un nivel incrementado de zonulina, lo que asocia a este enfermedad autoinmune con el incremento de la permeabilidad intestinal o leaky gut.

Lo que sucede detrás de todo esto se explica porque sustancias  que generalmente causan inflamación afectan la respuesta inmune. Lo revisamos en más detalle en este blog del sistema inmune, la relación estrecha que existe entre lo que comemos y nuestra inmunidad.

Photo by Pixabay

Cualquier proceso inflamatorio va a ser regulado por la microbiota intestinal, y esto afecta como nuestro sistema inmune va a responder a esta inflamación, en este caso afectando a la glándula tiroides en pacientes con TH.

  • ¿Qué relación hay entre gluten y TH?

El tener alguna enfermedad autoinmune predispone al desarrollo de otras enfermedades similares, o de naturaleza autoinmune.

Las enfermedades autoinmunes gastrointestinales, en especial la celiaquía, son muy comunes en pacientes con TH. 

Incluso, en casos de sensibilidad al gluten sin celiaquía, se ve que que la TH es común también.

Por otro lado, la TH es la enfermedad autoinmune más común en pacientes con celiaquía.

Estudios demuestran que además de tener factores de predisposición genética, existe disbiosis en las personas que tienen estos problemas autoinmunes.

La inflamación causada, en este caso por el gluten en la celiaquía, incrementa la permeabilidad intestinal, y se activa nuestro sistema de defensa produciendo inflamación y autoinmunidad en otros órganos del cuerpo.

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Bakery. Pixabay

La estructura de una de las proteínas en el gluten, la gliadina, es muy similar a la de la enzima transglutaminasa, presente en la tiroides, hace que la tiroides se vea atacada por efecto del mimetismo molecular, lo cual aumenta la respuesta inflamatoria.

Se ha reportado que pacientes con TH que adoptan una dieta sin gluten tienen no solo una mejoría clínica, sino además en los resultados de laboratorio.

Una dieta sin gluten se ha visto que además favorece la absorción de selenio y Vitamina D, esenciales para un buen funcionamiento de la tiroides.

Además, estudios demuestran que la dieta sin gluten reduce los requerimientos de levotiroxina en pacientes tomando este medicamento.

Sin embargo, hay que también reconocer que hacer una dieta sin gluten no es fácil para muchas personas, y hay nutrientes importantes que se pueden dejar de lado en una dieta estricta.

Considero que siempre el enfoque es individual, y cada caso es diferente. Es recomendable siempre pensar en la posibilidad de enfermedades asociadas al gluten en pacientes con TH.

Es además importante abordar cada caso de manera individual, ya que hay muchos pacientes que se podrían beneficiar evitando el gluten, mientras otros podrían solo necesitar una reducción de su consumo.

Vitamina D y Hashimoto

La deficiencia de Vitamina D se ve muy comúnmente asociada a la TH.

La vitamina D juega un rol muy importante en la modulación de la respuesta inmune.

Estudios han demostrado que no solo la deficiencia se asocia a la presencia de TH, sino que además el grado de deficiencia se relaciona con la duración de la TH y la elevación de los anticuerpos en los análisis de laboratorio.

Un estudio publicado el año 2015 realizado en pacientes en Grecia demostró que la suplementación con Vitamina D en pacientes que sufrían de TH mejoro los niveles de anticuerpos de la enfermedad.

Se ha visto también la asociación entre personas obesas con TH y deficiencia de vitamina D. Los autores del estudio recomiendan evaluar los niveles de vitamina D en pacientes obesos que tienen TH, y descartar TH en pacientes obesos con deficiencia de vitamina D.

Micronutrientes : Zinc, Magnesio y Selenio

Zinc:

El Zinc juega un rol importante en la formación de hormonas tiroideas. La deficiencia de Zinc está asociada no solo a una disminución en las hormonas tiroideas, sino también a una elevación de los anticuerpos tiroideos.

Estudios han mostrado que el funcionamiento de la tiroides regresa a lo normal en pacientes con Hashimoto que tienen deficiencia de este importante mineral cuando se corrige dicha deficiencia.

Una de las características de la deficiencia de Zinc es la caída del cabello vista en el hipotiroidismo.

Dentro de los alimentos con alto contenido de Zinc tenemos: semillas de calabaza, semillas de linaza, y cereales de granos enteros.

Magnesio:

Dada su participación en cientos de procesos metabólicos y enzimáticos en el organismo, el Magnesio, o su deficiencia, está asociada a muchos problemas crónicos de salud.

El Magnesio tiene propiedades anti-inflamatorias, y dentro del sistema inmune ayuda a reducir el nivel de anticuerpos contra la tiroglobulina.

Su deficiencia se ha relacionado con un incremento del riesgo de desarrollar TH.

Entre los alimentos ricos en Magnesio tenemos a las almendras, las legumbres, los langostinos y la acelga, entro muchos otros.

Selenio:

El Selenio es otro micronutriente que tiene un rol importante en la salud tiroidea.

Estudios muestran que el Selenio estimula la formación de células reguladoras de la respuesta inmune, reduciendo las posibilidades de ataque o autoinmunidad a nuestra glándula tiroides.

El selenio también tiene un rol importante en la producción de enzimas antioxidantes.

Se ha visto también que existe deficiencia de selenio en pacientes con TH.

Alimentos ricos en selenio son la nuez de Brasil, los hongos (setas), la langosta, el bacalao, carnes, huevos, además de muchos vegetales.

Conclusiones:

La TH es la más común de las enfermedades autoinmunes, y su abordaje no se debe solo enfocar en el reemplazo de hormonas tiroideas.

Hay que entender que el funcionamiento de la tiroides depende de su estrecha relación con el estrés crónico, nuestro sistema inmune, la microbiota, el descanso adecuado y los niveles óptimos de macro y micronutrientes.

La Vitamina D juega un rol esencial en el funcionamiento de la tiroides, y se debe evaluar para ver si existe una deficiencia en sus niveles.

Espero, como siempre, que esto te sea de ayuda. Lo escribo con mis mejores deseos para que tengas una salud y felicidad plena.

Dr. Oscar

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